Carlos Gómez Lira Advertisement
Muy abundante desde Coquimbo hasta Aysen y ocasional en Atacama y el territorio magallánico, esta Tórtola es, sin duda, el ave de caza chilena por excelencia. Se la encuentra por igual en todas partes del Valle Central, en la zona de la costa y hasta unos 2.000 metros en la cordillera de los Andes.
El Chorlo chileno o chorlo negro, tiene su centro de distribución en Chiloé, la región magallánica, Tierra del Fuego e Islas Malvinas, llegando regularmente a la zona central en Abril y alejándose nuevamente a fines de Agosto.
El Tordo es un ave que se ve en todo Chile desde Coquimbo hasta los Estrechos de Magallanes y desde la costa hasta unos 1.500 metros en la cordillera central. A pesar de que alcanza a infiltrarse en territorio argentino en la parte sur de su zona de distribución, debe ser considerado como ave esencialmente chilena, que, tal como el Chucao y las Turcas, llega a simbolizar y caracterizar los campos y serranías de la República.
El Cachudito o Torito es residente y bastante común desde el valle del Copiapó (Atacama) hasta Valdivia y la Isla de Chiloé, habitando de preferencia las regiones forestales, pero viviendo también en los valles y laderas semiáridas de la precordillera central hasta una altura de unos 2.000 metros, y en las partes vegetadas del “Norte chico” (Coquimbo y Atacama). En invierno se le ve a menudo en los jardines de Santiago y otras ciudades de la zona central.
La Loica es otra ave muy conocida y de extensa distribución en Chile, encontrándose desde el Norte de la provincia de Atacama (Copiapó) hasta Magallanes y Tierra del Fuego, y desde la costa e islas adyacentes hasta una altura de 2.500 metros en la cordillera.
De las tres Dormilonas que nidifican exclusivamente en Chile, la de nuca rojiza es la más abundante y mejor conocida y también la única de las tres que no abandona el país en los meses de invierno, pudiendo observarse en esa época en la región costera de Coquimbo, Atacama y Antofagasta.
El «Perrito», llamado así por su grito característico que suena como «Huau-huau-huau» en tono algo ronco, semejante al ladrido de un perrito chico, es una de las aves más elegantes y vistosas que habitan en tierra chilena, encontrándose en terrenos anegadizos, desde Aconcagua hasta Llanquihue.
En contraste completo con la Dominicana, esta Gaviota tiene una zona de distribución limitada prácticamente a las costas áridas del litoral pacífico desde Coquimbo en Chile hasta las islas Lobos de Tierra en el Perú, siendo mucho más abundante en aguas de este último país que en las del nuestro.
El Gaviotín boreal es un visitante estival, lo podemos encontrar en verano en las orillas de playas, y desembocadura de ríos.
Entre los Zambullidores chilenos el Pimpollo es el más chico у más amplia distribución.